martes, 25 de diciembre de 2012

Soporte Vital Básico (RCP nuevo protocolo)

 


Soporte Vital Básico RCP


En muchas ocasiones, un accidente puede provocar un paro del sistema respiratorio y éste no es capaz de hacer llegar el aire a los pulmones para que de lugar al intercambio de gases entre el oxígeno y el dióxido de carbnono. Al alveolo pulmonar no le llega el oxígeno a través de la sangre y, por lo tanto, las células se quedan sin aporte para sus procesos. Dependiendo de la situación y la persona, si pasan entre 3 o 5 minutos esta falta de oxigenación acabará provocando un paro cardíaco y consecuentemente la muerte. El cerebro humano es capaz de no presentar lesiones en ausencia de oxigenación un tiempo aproximado de 5-6 minutos. A partir de aquí, comienza la degeneración neuronal que dura unos 4-5 minutos más. Ésta es una situación de muerte clínica y puede ser reversible si se consigue oxigenar el cerebro en estos minutos iniciales. Pasado este tiempo, las células del cerebro mueren y esto ya es irreversible. Se produce la muerte biológica o muerte real de la víctima.
Las causas por la que una persona llega a este tipo de situación son muy diversas aunque las principales son:
  • Ahogo
  • Falta de oxígeno en el medio
  • Gases tóxicos (p.ej alta concentración de monóxido de carbono, azufre,…)
  • Cuerpos extraños en las vías aéreas
  • Crisis asmática
  • Anafilaxia u otros estados de shock
  • Electrocución
  • Ataque cardíaco
  • Traumatismo craneoencefálico o en el tórax
  • Pérdida de conciencia (p.ej un desmayo, golpe de calor,…) en la que se pierde el tono muscular de la lengua o el cuello y se obstruye la faringe.
  • Sobredosis de drogas y determinados fármacos
Protocolo de actuación recomendado ante un paro respiratorio:
  • Prevención: Se eliminará todo aquel peligro que amenace a la víctima y a la persona que ofrece el soporte o ayuda. No se dejará nunca a la víctima sola.
  • Valoración del estado de conciencia.
  • Aviso: Se avisará a las personas de contacto más cercanas y se activará la cadena de socorro para que asista el soporte médico lo antes posible.
  • Valorar la existencia de paro respiratorio. Se comprobará el pulso y la respiración visualmente mediante la simple observación del movimiento de la caja torácica y, para mayor seguridad, arrimaremos nuestra cara para notarla y sentirla de cerca. Si la víctima respira, entonces se colocará en posición de seguridad (PLS) y se esperará a la llegada de los servicios de urgencias.
  • Se coloca a la víctima en posición de reanimación cardiopulmonar o decúbito supino en una superfície lo más lisa y dura posible.
  • La persona que realiza el soporte se sentará arrodillado al lado de la víctima a la altura de la clavícula.
  • Se comprueba la existencia de cuerpos extraños que puedan obturar el paso de aire. A veces, en accidentes de circulación la víctima tienen cristales en el interior de la boca u otro tipo de objeto. Es conveniente retirarlos mediante un movimiento de gancho con el dedo índice y sin causar el mayor trauma posible.
  • Se abre la vía aérea mediante la maniobra frente-mentón, controlando la columna cervical ya que en el caso de que exista lesión medular podemos agravar la situación.
  • Se vuelve a comprobar que la víctima no respira. Si no respira, el riesgo de parada cardio-respiratorio es muy elevado. Por ello, debe comprobarse el pulso de la arteria carótida situado en el cuello.
  • Se inicia el nuevo protocolo de RCP que proporciona la ventilación artificial mediante aire expirado (que contiene alrededor de un 15-18% de oxígeno) e insuflado a la víctima, combinándolo con una serie de masaje torácico.
Ahora bien, para inciar el protocolo de soporte vital básico o RCP estamos ante estas situaciones:
  • Víctima inconsciente
  • No hay respiración
  • No hay pulso
Reanimación Cardio Pulmonar Básica (Protocolo RCP)
Colocada ya la persona en decúbito supino (estirada hacia arriba y los brazos extendidos a lo largo del cuerpo), se localiza el punto de compresión que está situado en la parte inferior de las costillas justo donde se unen al esternón.










La persona que realiza el soporte colocará sus dedos índice y corazón juntos en el punto de compresión. Sobre estos dos dedos, se colocará el talón de la otra mano en el tercio inferior del esternón. Ahora, el talón de la primera mano se coloca encima de la segunda y se entrelazan los dedos. La persona ya está preparada para realizar el soporte.
Para comprimir, debe hacerse con los brazos rígidos pero sin fuerza. La persona que socorre cargará verticalmente el peso de su cuerpo sobre los brazos y comprimirá el punto elegido.
El nuevo protocolo de RCP establece la siguiente frecuencia:

30 COMPRESIONES (iniciales)
2 INSUFLACIONES
 
El ritmo establecido es de 100 compresiones / minuto, aunque la American Heart Association está redefiniendo de nuevo las pautas. Las 2 insuflaciones o ventilaciones se pueden realizar de la siguiente forma: una insuflación, maniobra de frente-mentón y segunda insuflación entre o no entre aire.
El proceso de insuflar o boca a boca requiere:
  • Vía aérea abierta
  • Tapar la nariz de la víctima con la mano que sujeta la frente para que no se escape el aire que estamos aportando.
  • Comprobar que el tórax se eleva en la insuflación
  • Dejar salir el aire insuflado mientras se vuelve a inspirar para realizar la segunda insuflación.
Existe un PDF sobre RCP que puso a disposición la Cruz Roja Española para todos aquellos interesados en aprender esta técnica de vital importancia para salvar vidas humanas.


http://www.botiquin.org/soporte-vital-basico-rcp-nuevo-protocolo/


ENLACES RELACIONADOS

Programa RCP

RCP en Lactantes

Reanimacion Cardiopulmonar

Simulador RCP


DOCUMENTOS COMPARTIDOS EN GOOGLE DRIVE


RCP Avanzada

RCP Básica







 

miércoles, 12 de diciembre de 2012

¿Qué es y cómo curar una herida?

 
 
Aquí te enseñamos que es y como curar una herida. Esto es algo sumamente importante que puede salvarles la vida a muchas personas, incluso la tuya. Curar una herida es algo todos debemos saber, ya que las heridas son comunes y le suceden a todas las personas.
Las heridas son las lesiones más comunes y que todo el mundo sufre alguna vez en su vida. En esta ocasión queremos que aprendas junto a nosotros fundamentalmente como curar una herida. Esto último es fundamental ya que existen heridas que si no son curadas instantáneamente corren peligro de infección y por consiguiente que se generen problemas de índole mayor.

¿Qué es una herida?

Una herida es una lesión que tiene como principal característica interferir la integridad de los tejidos blandos (piel, músculo, tejido subcutáneo, órganos blandos, tendones, nervios, entre otros).
Son producidas por agentes externos (vidrios, piedras, cuchillos, etcétera) o internos (huesos fracturados). Las heridas no siempre son abiertas, muchas veces se producen las llamadas heridas cerradas (hematomas).

Cuando nos adentremos en el tema de cómo curar una herida veremos que existen dos riesgos que es necesario atender antes que nada para que no pasen a problemas mayores: la hemorragia y la infección. ¿Qué es y cómo curar una herida?
Tipos de heridas
• Abiertas
• Cerradas
• Simples
• Complicadas
Tipos de heridas
• Punzantes
• Cortantes
• Punzocortantes
• Abrasiones
• Laceraciones
• Avulsivas
• Amputación
• Contusas
• Magulladuras
• Aplastamiento

¿Cómo curar una herida?

A continuación te enseñaremos los pasos que debes seguir para curar una herida. Si prestas atención y aprendes a hacerlo puedes llegar a salvar una vida, lisa y llanamente.
Lo primero antes de curar una herida es detener las hemorragias y prevenir todo tipo de infecciones. Si no comienzas por estos dos problemas es indudable que luego tengas problemas que pueden acarrear la muerte inclusive.
Como detener la hemorragia de una herida
Comience realizando presión directa sobre la herida con una gasa. Cuando ésta se llene de sangre déjela allí y disponga otra, facilitando así la formación de un coagulo.
Luego de realizar la presión directa es muy bueno elevar la extremidad donde se ha producido la herida, con lo cual disminuye el flujo sanguíneo y la hemorragia se cohíbe con mayor facilidad.
Como prevenir la infección de una herida
Éste es el siguiente paso a la detención de la hemorragia. Queremos dejar claro que estamos realizando una descripción para curar heridas de índole leve, si la herida llegase a ser de una magnitud importante no dude en consultar a su médico.
¿Qué es y cómo curar una herida?
¿Qué es y cómo curar una herida?
Cuando se ha logrado controlar la hemorragia prosiga de la siguiente manera:

• Irrigue la herida con agua o una solución estéril (preferentemente)
• Lave la herida con jabón neutro o quirúrgico, y enjuague de la misma forma que en el paso anterior.
• Desinfecte la herida con soluciones de yodo, coloide de plata u otro antiséptico y luego enjuague nuevamente. NO utilice ALCOHOL, puede lesionar los tejidos aún más.
• Cubra la herida con una gasa estéril y deje curar.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
ENLACES RELACIONADOS
 
 
 
 
 
 
 
DOCUMENTO COMPARTIDO EN GOOGLE DRIVE
 
 
 


 

sábado, 8 de diciembre de 2012

Diálisis


¿Qué es la diálisis?

En el sentido terapéutico y para el especialista de riñón, es un método de depuración extrarrenal de la sangre que se utiliza en pacientes con insuficiencia renal aguda (reversible) y fundamentalmente en aquellos pacientes con insuficiencia renal crónica en fase terminal e incompatible con la vida.
Se fundamenta en el movimiento de solutos (iones, urea, creatinina, ácido úrico, etc.) y de solventes (agua) a través de los poros de una membrana semipermeable en relación con las diferentes concentraciones de las sustancias siguiendo los fenómenos de difusión, osmosis y filtración.

¿Qué tipos de diálisis hay?

Hay dos tipos de diálisis dependiendo de la membrana semipermeable que puede ser NATURAL como en el caso del peritoneo del paciente (capa que recubre los órganos internos del abdomen y que tiene múltiples capilares y gran superficie) y entonces se llama diálisis peritoneal, o una membrana ARTIFICIAL y entonces se trata de hemodiálisis. Estas pueden ser de naturaleza celulósica o sintética y por su estructura pueden ser de fibra capilar o de membrana plana. Varían por su permeabilidad, superficie, espesor, carga eléctrica y capacidad de adsorción.

¿Cuáles son las indicaciones de la diálisis?

La indicación fundamental de la diálisis es el tratamiento de la insuficiencia renal crónica, que debe ser siempre integral, esto es con opciones de cambio de una técnica a otra y la posibilidad de trasplante renal en caso de que no exista contraindicación.
Las enfermedades que conducen a la insuficiencia renal son múltiples, pero las principales son: glomerulonefritis, pielonefritis, nefritis intersticiales, nefropatías vasculares y nefropatía diabética. Está también indicada la diálisis en la insuficiencia renal aguda y en algunas intoxicaciones.

¿Qué se precisa para la diálisis peritoneal?

La diálisis peritoneal requiere la colocación de un catéter blando multiperforado en el abdomen, a través del cual se infunde solución de diálisis (similar a la parte líquida de la sangre pero sin productos de desecho), de unos dos litros con recambio cada 4-6 horas durante el día y de unas 8 horas durante la noche, todos los días del año.
A éste método de diálisis se denomina diálisis peritoneal contínua ambulatoria y la realiza el propio paciente tras un período de aprendizaje hospitalario. Puede efectuarse también con una máquina o cicladora que efectúa los recambios de forma programada por la noche, permitiendo al paciente estar libre durante todo el día y a esto se denomina diálisis peritoneal automatizada.

¿Qué complicaciones pueden darse en la diálisis peritoneal?

Las principales son la pérdida de líquido por el túnel de acceso del catéter, la infección del túnel o del catéter, la obstrucción del catéter, las peritonitis, hernias abdominales, pérdidas de proteínas, etc. Todas ellas se solucionan con tratamiento.

¿Qué se precisa y cómo se realiza la hemodiálisis?

Se requiere una vía de acceso permanente al torrente intravascular (preferiblemente una fístula arterio-venosa interna, posible una cánula, etc. ...), un riñón artificial (consta de bomba extractora de sangre, un monitor y el dializador donde se encuentra la membrana semipermeable y donde se efectúa el intercambio entre el líquido o baño de diálisis y la sangre).
Habitualmente la sesión de diálisis en pacientes crónicos se efectúa tres días a la semana (lunes, miércoles y viernes; o martes, jueves y sábados), con una duración de 4 horas por sesión, en turnos de mañana, tarde o noche. Puede llevarse a cabo en el hospital, en una unidad de diálisis extrahospitalaria o incluso en el propio domicilio del paciente.

¿Qué complicaciones pueden darse en la hemodiálisis?

Las principales complicaciones son un flujo insuficiente de sangre (el ideal es superior a 300 cm/min), rotura del dializador con pérdida de sangre, hipotensiones, mareos, cefaleas, náuseas o vómitos, picores, calambres, etc.
Actualmente, con las modernas máquinas automáticas y diversas variantes de diálisis con bicarbonato, las complicaciones son mínimas y en gran parte subsanables.

¿Puede el paciente elegir el tipo de diálisis?

El paciente puede y debe elegir, con la ayuda del nefrólogo que le trata, el método de diálisis (diálisis peritoneal o hemodiálisis y sus múltiples variantes) que mejor le vaya por sus características (edad, trabajo, circunstancias familiares, distancia a la unidad de diálisis, tipo de enfermedad renal y de otras enfermedades concomitantes, posibilidades o no de vía de acceso al torrente intravascular, operaciones abdominales previas, etc.).
El médico debe informarle sobre todas las diferencias entre las diversas modalidades de diálisis y las ventajas e inconvenientes en general y en el caso concreto del paciente. Además, como el tratamiento de la insuficiencia renal crónica terminal es integrado, es siempre posible el paso de un tipo de diálisis a otro en caso de intolerancia o problemas no solucionables.
Dr. Pedro Errasti Goenaga

Dr. Pedro Errasti Goenaga Departamento de Nefrología
Clínica Universidad de Navarra


martes, 4 de diciembre de 2012

Pasos para realizar un adecuado lavado de manos


Lavado de manos: higiénico y antiséptico

• Definición:
Medidas higiénicas que persiguen eliminar el mayor número posible de microorganismos
patógenos de las manos mediante la técnica de lavado de manos con agua, jabón
neutro y antiséptico.

• Objetivos:
- Prevenir la propagación y transmisión de microorganismos patógenos.
- Disminuir la flora bacteriana de las manos antes de un procedimiento.
- Disminuir la prevalencia de la infección nosocomial en los centros sanitarios.

• Equipo:
- Lavabo para las manos.

• Material:
- Agua.
- Jabón neutro y antiséptico.
- Solución desinfectante alcohólica para las manos.
- Cepillo desechable.
- Toalla a ser posible desechable.

• Procedimiento:
- Iniciar el lavado manual, abriendo el paso del agua.
- Mojarse las manos.
- Enjabonar manos y muñecas por delante y por detrás, insistiendo en los espacios
interdigitales unos 40-60 segundos.
- Enjuagar manos y muñecas.
- Cerrar el paso del agua con los codos o con una toalla desechable.
- Secar las manos y muñecas con toallas de celulosa y desechar.
- Realizar desinfección alcohólica de las manos si procede. Se realiza frotando
suavemente las palmas, dorsos y dedos de las manos durante 15-30 segundos,
hasta que las manos estén secas. La cantidad de producto a utilizar dependerá
de la solución utilizada.
- En el lavado antiséptico utilizar jabón antiséptico. Aplicar unos 5cm3 durante un
tiempo de unos 2 minutos.

Aqui dejo un apoyo visual de como se debe realizar este procedimiento.

Investigación en inyecciones

Cansados del dolor de los pinchazos, aquí esta la solución. Unos científicos de la Universidad de Massachussets han perfeccionado una nueva técnica para inyectar medicación sin agujas.
Lee el artículo entero aquí

Las aplicaciones (App) ayudan en el manejo de las migrañas

MigraApp